Lecturas

11
PRIMERA LECTURA
El Espíritu, el agua y la sangre
Lectura de la primera carta del apóstol san Juan 5,5-13


Queridos hermanos:

¿Quién es el que vence al mundo sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios? Este es el que vino por el agua y la sangre: Jesucristo.

No sólo en el agua, sino en el agua y en la sangre; y el Espíritu es quien da testimonio, porque el Espíritu es la verdad.

Porque tres son los que dan testimonio: el Espíritu, el agua y la sangre, y el testimonio de los tres es único.

Si aceptamos el testimonio humano, mayor es el testimonio de Dios. Pues este es el testimonio de Dios, que ha dado testimonio acerca de su Hijo. El que cree en el Hijo de Dios tiene el testimonio en sí mismo.

Quien no cree a Dios le hace mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Dios ha dado acerca de su Hijo. Y este es el testimonio: Dios nos ha dado vida eterna, y esta vida está en su Hijo. Quien tiene al Hijo tiene la vida, quien no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.

Os he escrito estas cosas a los que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que os deis cuenta de que tenéis vida eterna.

Palabra de Dios.

Sal 147. 12-13. 14-15. 19-20
R. Glorifica al Señor, Jerusalén.


Glorifica al Señor, Jerusalén; alaba a tu Dios, Sión.
Que ha reforzado los cerrojos de tus puertas,
y ha bendecido a tus hijos dentro de ti. R.

Ha puesto paz en tus fronteras,
te sacia con flor de harina.
Él envía su mensaje a la tierra,
y su palabra corre veloz. R.

Anuncia su palabra a Jacob,
sus decretos y mandatos a Israel;
con ninguna nación obró así,
ni les dio a conocer sus mandatos. R.

EVANGELIO
Y enseguida la lepra se le quitó
Lectura del santo Evangelio según San Lucas 5, 12-16


Sucedió que, estando Jesús en una de las ciudades, se presentó un hombre lleno de lepra; al ver a Jesús, cayendo sobre su rostro, le suplicó diciendo: «Señor, si quieres, puedes limpiarme».

Y extendiendo la mano, lo tocó diciendo:

«Quiero, queda limpio».

Y enseguida la lepra se le quitó.

Y él le ordenó no comunicarlo a nadie; y le dijo:

«Ve, preséntate al sacerdote y ofrece por tu purificación según mandó Moisés, para que les sirva de testimonio».

Se hablaba de él cada vez más, y acudía mucha gente a oírle y a que los curara de sus enfermedades. Él, por su parte, solía retirarse a despoblado y se entregaba a la oración.

Palabra del Señor.
Categoría: Evangelio

Meses

agosto 2019 (46)
julio 2019 (61)
junio 2019 (62)
mayo 2019 (62)
abril 2019 (56)
marzo 2019 (55)
febrero 2019 (55)
enero 2019 (62)
diciembre 2018 (63)
noviembre 2018 (61)
octubre 2018 (62)
septiembre 2018 (60)
agosto 2018 (62)
julio 2018 (62)
junio 2018 (60)
mayo 2018 (63)
abril 2018 (51)
marzo 2018 (62)
febrero 2018 (56)
enero 2018 (63)
diciembre 2017 (63)
noviembre 2017 (60)
octubre 2017 (62)
septiembre 2017 (59)
agosto 2017 (63)
julio 2017 (61)
junio 2017 (60)
mayo 2017 (62)
abril 2017 (60)
marzo 2017 (61)
febrero 2017 (55)
enero 2017 (62)
diciembre 2016 (63)
noviembre 2016 (61)
octubre 2016 (62)
septiembre 2016 (60)
agosto 2016 (62)
julio 2016 (61)
junio 2016 (60)
mayo 2016 (62)
abril 2016 (58)
marzo 2016 (63)
febrero 2016 (55)
enero 2016 (62)
diciembre 2015 (60)
noviembre 2015 (60)
octubre 2015 (62)
septiembre 2015 (60)
agosto 2015 (62)
julio 2015 (59)
junio 2015 (60)
mayo 2015 (62)
abril 2015 (56)
marzo 2015 (60)
febrero 2015 (54)
enero 2015 (61)
diciembre 2014 (61)
noviembre 2014 (60)
octubre 2014 (62)
septiembre 2014 (59)
agosto 2014 (62)
julio 2014 (62)
junio 2014 (60)
mayo 2014 (62)
abril 2014 (59)
marzo 2014 (62)
febrero 2014 (56)
enero 2014 (62)
diciembre 2013 (62)
noviembre 2013 (59)
octubre 2013 (62)
septiembre 2013 (60)
agosto 2013 (61)
julio 2013 (62)
junio 2013 (60)
mayo 2013 (62)
abril 2013 (57)
marzo 2013 (62)
febrero 2013 (55)
enero 2013 (61)
diciembre 2012 (62)
noviembre 2012 (60)
octubre 2012 (62)
septiembre 2012 (60)
agosto 2012 (62)
julio 2012 (61)
junio 2012 (60)
mayo 2012 (62)
abril 2012 (60)
marzo 2012 (62)
febrero 2012 (58)
enero 2012 (62)