Mater Dei


Mater Dei

 

21
Nos creamos necesidades como consecuencia de frustraciones personales, que no logramos colmar. Nos agarramos a la aparente seguridad de tener cosas, esas que envidiamos a otros, sólo porque creemos compensar así tantas carencias interiores que no sabemos, o no queremos, llenar de Dios. Acostumbrados como estamos a lo caduco y a lo material, sustituimos a Dios, a quien no podemos ver ni tocar, por esos otros sucedáneos, que nos dan un poco de comodidad y bienestar, aunque sepamos que se acabarán pronto. Y, de la misma forma que, en el orden material, almacenamos y ne... [Leer el resto del artículo...]

Categoría: Mater Dei, Evangelio
20
Cuánta superficialidad en nuestro hablar. Cuánta apariencia, y hasta mentira, escondemos, a veces, detrás de la amabilidad de nuestras palabras o de la cortesía en nuestro trato. No es cuestión de buena educación; es, sobre todo, cuestión de cuidar la caridad con el otro en aquello que decimos, opinamos o pensamos de él, por respeto a su dignidad y por amor a Cristo, que está presente en él. No tenemos reparo en desplumar la gallina, en dejar títere sin cabeza, en indagar en la vida del otro hasta llegar a su primera ... [Leer el resto del artículo...]

Categoría: Mater Dei
19
Nos creamos necesidades aparentes e inútiles en las que, muchas veces, encerramos nuestras propias compensaciones. Vivimos inmersos en el complicado protocolo social de los regalos, porque nos resulta más fácil dar cosas que darnos a nosotros mismos. Tendemos a reforzar nuestra valía personal, a suscitar el reconocimiento de los demás, acumulando cosas, las mejores cosas, esas que están de moda, porque nos hacen sentirnos cómodamente integrados en el montón de los que visten y piensan igual. Se nos contagia fácilmente esa visi&oacu... [Leer el resto del artículo...]

Categoría: Mater Dei
18
No nos gusta que los demás nos compliquen la vida, que nos cambien nuestros planes, que nos obstaculicen nuestros intereses. Nos cuesta salir de nosotros mismos y estar disponibles para las necesidades de los demás. Y, no porque teóricamente no pensemos que tenemos que preocuparnos de ellos, sino porque nos puede la comodidad y el egoísmo de ir a lo nuestro y a nuestras cosas. También en las cosas de Dios que, al fin y al cabo, nos resultan ajenas y accesorias, nos dejamos llevar por la comodidad de una fe de mínimos, que está más al serv... [Leer el resto del artículo...]

Categoría: Mater Dei
17
La competencia profesional, los cargos y puestos de responsabilidad en el ámbito civil o eclesial, pueden ser un arma de doble filo. Puestos al servicio del Evangelio y de Dios, dan mayor eficacia al apostolado y ayudan a producir buenos frutos en el campo de las almas. Sin embargo, puestos al servicio del propio interés, se convierten en agua sucia que estropea y esteriliza la vida de los mejores campos. Nadie está libre de la tentación de poder. Nos agarramos a los cargos, puestos u oficios, aunque sean pequeños, con la avaricia y la ambición de quie... [Leer el resto del artículo...]

Categoría: Mater Dei
16
El Monte Carmelo era conocido en Israel por la fecundidad de sus tierras, muy apropiadas para los buenos viñedos. Quizá por eso el nombre del Carmelo se ha asociado fácilmente a la figura de María, esa tierra virgen, fecundada por la acción del Espíritu, de la que había de nacer el vino de la nueva y definitiva Alianza. Cuántas semejanzas entre el edén del Principio y el corazón de esta Madre, que es delicia y paraíso de Dios. Aquel jardín del Génesis, coronado en su centro por el árbol de la vida... [Leer el resto del artículo...]

Categoría: Mater Dei
15
La lógica acomodaticia del mundo nos acostumbra a entender y vivir un cristianismo enlatado en las formas de un mero protocolo social, que tiene más de mediocridad que de prudencia humana. Convertimos nuestra fe en un medicamento genérico, que sólo tomamos cuando nos pasa algo, o cuando tenemos que aliviar los síntomas de algún mal, aunque la enfermedad crónica y grave del pecado siga anidando en las células de nuestra alma. El miedo al ridículo y a la mala fama, el temor a ser pasto de los chismorreos y corrillos de los propios cr... [Leer el resto del artículo...]

Categoría: Mater Dei
14
Se nos cuela por los rincones del alma la idea de que el activismo es signo de eficacia y la eficacia es expresión de nuestra valía personal. Por eso, nuestro orgullo se revuelve y rebela cuando nos topamos frontalmente con nuestras limitaciones personales de todo tipo, porque nos causan una cierta sensación de fracaso, ante uno mismo y ante los demás. Podemos pactar con esas limitaciones y defectos y, en lugar de vencerlos, los escondemos y disimulamos, mostrando al exterior una imagen muy distinta de lo que realmente somos. Pero, tarde o temprano, nuestras limitac... [Leer el resto del artículo...]

Categoría: Mater Dei
13
Jugamos al falso perdón, cuando decimos que perdonamos pero no olvidamos. No perdonó así el Señor a tantos que se le acercaron pidiéndole un milagro. Tampoco así te perdona el Señor a ti, cada vez que tú reconoces ante Él tus caídas y pecados. Si no sabes olvidar las ofensas de los demás, es que no has conocido todavía el perdón y la misericordia que Dios te tiene a ti. El rencor y el recuerdo de los agravios ajenos termina endureciendo el alma, hasta llenarla de un descontento e insatisfacción qu... [Leer el resto del artículo...]

Categoría: Mater Dei
12
En las almas que quieren adentrarse por caminos de más íntima oración y entrega a Dios, la soledad suele ser una fuente inagotable de afectos desordenados. No llenes tus soledades de activismo, de cosas, de compensaciones o de alabanzas, sino de Dios, sólo de Dios, pues las otras cosas, tarde o temprano, se agotan y desvanecen, dejando el alma en una soledad aún más angosta y triste. Cuántos fracasos en la propia vocación se han gestado lentamente al calor de una soledad humanamente inmadura, llena de uno mismo y muy vacía de Dios.... [Leer el resto del artículo...]

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